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in Comercial - 13 May, 2015
by josebula - no comments
Modelo de constitución de sociedad de hecho

 Modelo de constitución de sociedad de hecho

Entre los suscritos: … , ….. y … , personas mayores, con sociedad conyugal vigente, domiciliados en …..identificados como aparece al pie de nuestras firmas, a través del presente documento manifestamos que es nuestra voluntad celebrar un contrato de sociedad de hecho(11) sometido a las siguientes cláusulas:

PRIMERA: La sociedad girará comercialmente con la denominación de “…. “, teniendo domicilio social y legal en la ciudad de ….., pudiendo establecer sucursales, filiales y representaciones en el interior o exterior del país.

SEGUNDA: El objeto de la sociedad será ….. En desarrollo de tal objeto la sociedad podrá comprar, vender, ceder, transferir, donar, permutar, arrendar y gravar cualquier bien mueble o inmueble, incluyendo hipotecas, constituir servidumbres, anticresis, usufructos, uso y habitación y demás derechos reales. Realizar todo tipo de operaciones bancarias y crediticias con instituciones bancarias públicas o privadas. Efectuar y conceder toda clase de mandatos y comisiones comerciales. Realizar cualquier acto o contrato con personas de existencia visible o jurídica a fin de Lograr el objeto social, pudiendo gestionar, explotar y transferir cualquier privilegio 0 concesión que le otorgue la ley.

TERCERA: La sociedad tendrá una duración indeterminada, pudiendo en cualquier momento alguno de los socios retirarse de la misma, debiendo notificar esa decisión en forma fehaciente al resto de los socios. Dentro de los …… días de notificados los socios deberán rendirse cuentas de las operaciones celebradas en nombre de la sociedad, debiendo antes de proceder conforme a la cláusula ……….. concluir las operaciones en trámite.

CUARTA: El capital social se fijará en la suma de ….. MILLONES DE PESOS ($…..) integrado de la siguiente manera: El señor …… integra en este acto la suma de …… pesos ($…….) en dinero efectivo; el señor ….. integra las maquinarias que se detallan en el inventario que por separado se agrega, firmado por los socios, avaluado en la suma de …… ($….), sirviendo el presente contrato de título suficiente para el traspaso de su propiedad, al ser bienes no registrables; el señor ….. aporta el inmueble de …… No. ……,de la localidad de …. ., avaluado en la suma de

pesos ($……) y su inscripción se hará en condominio a nombre de todos los socios de la sociedad.

QUINTA: La administración de la sociedad y el uso de la firma social está a cargo indistintamente de todos los socios; debiendo el socio que realice alguna operación en nombre de la sociedad rendir cuentas de su gestión a los demás socios. A fin de lograr el objeto social los administradores pueden realizar válidamente todas las operaciones que no estén prohibidas por este contrato, como ser la parte indivisa de los bienes inmuebles, ni la creación de ningún derecho real sobre ellos.

SEXTA: Les está prohibido a los socios utilizar la firma social en asuntos extraños a la sociedad o para garan­tizar obligaciones de terceros o beneficio personal, bajo pena de indemnización por los daños y perjuicios que su conducta ocasione. Así mismo los socios no podrán realizarán operaciones en competencia con la sociedad, ni contratar con ésta en forma personal o por terceras personas, salvo autorización por escrito de la totalidad de los socios. En caso de duda se entenderá que se ha actuado sin autorización.

SÉPTIMA: El ejercicio financiero concluye todos los …… del mes de ….. de cada año, debiendo en dicha fecha confeccionarse un balance general, que deberá ser firmado por todos los socios, previa su aprobación por la reunión de los mismos, dejándose constancia en el libro de actas que se deberá Llevar al efecto de las reuniones de los socios. Aprobado el balance se procederá dentro del término de …… días a distribuir las utilidades con­forme a los porcentuales de los capitales integrados por cada socio; previa deducción del …..% de las mismas en concepto de reserva para posibles futuros quebrantos. AI efecto se realizarán balances parciales mensuales con las formalidades estipuladas, las que se descontarán de la distribución final.

OCTAVA: Finalizadas las operaciones pendientes para el caso de que uno de los socios solicitare su retiro de la sociedad, se realizará un balance general, que será firmado por todos los socios en la reunión de los mismos, previa aprobación, dejándose constancia de ello en el libro de actas. Fijado el valor de la cuota de capital apor­tado y de las ganancias pertenecientes al socio renunciante las mismas les serán reintegradas en ….. cuotas mensuales y consecutivas pagaderas del 1 al 10 de cada mes en el domicilio social, después de ….. días de aprobado el balance.

NOVENA: En caso de fallecimiento o incapacidad de alguno de los socios; la sociedad continuará si así lo re­solviese la mayoría de los socios, al que asistirán y serán escuchados los herederos o representantes del socio desaparecido o incapacitado. La sociedad podrá optar por incorporar a los herederos si estos deseasen hacerlo; o proceder al pago de la parte social conforme la cláusula anterior.

DÉCIMA: La sociedad entrará en liquidación si así lo solicitan más de la mitad de sus socios o si en un ejerci­cio financiero se produjera una pérdida igual o mayor al …. …% del capital social. A tal efecto se nombrará un liquidador que procederá a realizar el activo, a pagar las deudas contraídas y a concluir las operaciones pen­dientes. Finiquitando, se confeccionará el balance general que deberá ser aprobado conforme al procedimiento mencionado en la cláusula séptima y se distribuirá el remanente conforme a los porcentuales del capital aporta­do. El socio Señor …… deberá conservar la documentación y libros de la sociedad por un plazo de ……. años.

SOCIO

………………………..

C.C. No. ….. de……               C.C.No…… de…..                    C.C. No…… de …..

L.M. No. …. Distrito …..        L.M. No. …… Distrito …..        L.M. No. ….. Distrito…..


Información Adicional 

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Preciso es advertir que la sociedad de hecho no es una forma de sociedad en sentido estricto, sino una modalidad asociativa en gran parte irregular. El Código de comercio la contrapone a la sociedad de derecho, conformada sin las formalidades legales exigidas. Es difícil en contra de antecedentes, origen histórico, dado el carácter despectivo con que algunas legislaciones han tratado esta sociedad. En nuestro país, y en muchas otras naciones, la sociedad de hecho es un fenómeno real, vivo y manifestó, por lo que se ha obligado a las respectivas consideraciones de orden legal en la codificación mercantil.

1- La sociedad de hecho es un contrato mediante el cual varias personas se asocian con el ánimo de hacer un aporte y distribuirse el producto obtenido con ocasión de la empresa formada. Para la sociedad de hecho se aplica la misma definición señalada en el artículo 98 del Código de Comercio, para el contrato de sociedad en general, es decir, aquel contrato por el cual dos o más personas se obligan a hacer un aporte en dinero, en trabajo o en otros bienes apreciados en dinero, con el fin de repartiesen entre sí las utilidades obtenidas en la empre­sa o actividad mercantil. Hasta aquí la definición no diferencia la sociedad de hecho pues es el mismo criterio que se emplea para identificar a las sociedades de derecho. Ello es verdad, pues el criterio diferenciador no lo constituye el contenido social sino la forma. Entonces la sociedad de hecho nace por consentimiento expreso de los asociados, poseyendo estos la debida capacidad exigida para el ejercicio del comercio, cuya expresión de voluntad estará exenta de vicios, siendo el objeto y la causa lícitas, constituida mediante un contrato, celebrado entre dos o más personas, comprometiéndose cada una a aportar algo a la sociedad y minimamente con el propósito de lucrarse de obtener utilidades y repartirse los beneficios alcanzados. Es decir, en la sociedad mercantil de hecho se cumplen las condiciones de fondo para que exista la sociedad y se dan los requisitos de tondo para que el contrato social sea plenamente válido empero, la sociedad de hecho no reúne los requisitos de forma del contrato social. Así, la sociedad presenta un problema eminentemente formal, aspecto que la diferencia básicamente de las sociedades de derecho. Los requisitos de forma, recordemos, son la escritura pública y el registro mercantil, pero esencialmente el primero. Si los socios se reunieron, acordaron las reglas de juego, aprobaron y suscribieron los estatutos, hicieron sus aportes y empezaron a desarrollar el objeto social, sin que elevaran a escritura pública tales estatutos, estaremos frente a una típica socie­dad de hecho. En últimas, la Forma instrumental es la que da el carácter de derecho o de hecho a una sociedad Sobre esta temática son de suma importancia las consideraciones traídas por el tratadista argentino José Ignacio Romero en su obra “Sociedades Irregulares y de Hecho”, de donde tomamos las siguientes notas: Todo negocio jurídico, explica si autor, “exige un modo de presentarse en la vida del derecho, un modo de ser dado a luz; ese modo es la forma que la ley impone para la manifestación extrema del lado privado de la cual el negocio pasa a ser irrelevante La forma cons6tuye el vínculo entre una situación de hecho que se consigna en el acto jurídico y una regula­ción jurídica determinada que fue prevista para esas situaciones de hecho. Es el nexo entre una situación fáctica y una regulación para ella predeterminada. En todo ordenamiento jurídico la forma asume una función preponderante ya que cualquiera que sea el régimen adoptado, es ella la que permite la valoración de las situaciones y la aplicación social de sus efectos, cualesquiera que fueren”.

Las situaciones de hecho que se desarrollan al margen de las formas prescritas por la ley continúa afirmando, “se vinculan con ésta por un lazo imperfecto y caracterizan una serie de situaciones que el legislador se ha visto forzado a reconocer en muchos casos; se presentan así con un doble virtualidad: por un lado, las situaciones de hecho que tienen importancia para el derecho, y por el otro, aquellas que el derecho ignora o a las cuales les deniega relevancia’.

Las primeras vinculan un hecho al derecho por un lazo imperfecto en tanto y en cuanto la forma que debieron asumir tiene un vicio por una incorrección lo cual no obsta a que produzcan efectos que varían según los casos.

Distinto de la forma es el contenido del acto. El acto cualquiera que sea su contenido, debe presentar una de las formas prescritas por la ley pero a diferencia de la forma que no confiere individualización al acto en si mismo el contenido le otorga individualización de tal diferenciándolo de otros actos en virtud de la inserción de los requisitos esenciales, que son los que se debe buscar para calificar los actos como tales en su individualidad.

El contenido del acto o sus requisitos esenciales están destinados a su tipificación como un acto o contrato determinado y a la adecua­ción, por tanto. de este acto jurídico al sistema normativo legal, ya que privado de esos elementos el acto carece de validez como ocurre en la sociedad en que no median aportes, empresa común o alguno de los elementos del contrato, como el objeto o la causa.

A diferencia de ello, la forma tiene como finalidad un objetivo distinto: el conocimiento por todos del contenido propuesto, ya que todo acto jurídico está destinado a trascender y teniendo en cuenta el principio de la relatividad de los contratos, que implica inoponibilidad, como norma.

Así, la forma presupone la validez del negocio jurídico. El negocio jurídico, cualquiera que sea, no existe sin una forma que lo haga paten­te a nivel social, aún cuando ésta no sea más que un mero comportamiento. El acto que permanece reservado y no afecta las relaciones humanas, es irrelevante para el derecho. Asume, así, la forma un significado social obligado al agente del acto según sea la regulación del negocio al cual accede.

Las sanciones tienen que ser en consecuencia, según los objetivos frustrados por la violación. Cuando los violados son los requisitos esencia­les del acto o cuando se omitieran estos. se frustra la constitución del acto en sí mismo, configurándose un supuesto de invalidez En tanto que cuando las violadas sean formalidades, se frustran los efectos propios de la regularidad, es decir, el conocimiento cierto o presunto de terceros.

La frustración de la publicidad, o sea. la posibilidad de conocimiento por terceros, tiene por efectos no la desaparición ni la invalidez del acto como tal, sino quitarle los efectos propios de la publicidad.

La situación de hecho preexistente ha sido modificada por un acto jurídico que constituye una circunstancia objetiva modificatoria de la situa­ción jurídica anterior, aunque irregular, que vinculan el orden normativo con este hecho. La omisión de formalidades privará al acto de su eficacia en sentido contractual y estatutario, propio de la aplicación de los efectos del tipo social adoptado, pero no autoriza a tener el acto como inexisten­te ni como nulo, ya que la sociedad se ha presentado realmente, ha actuado y existido, y su existencia ha tenido trascendencia.

Se ha dado un hecho con relevancia jurídica y con trascendencia social. El derecho tiene por tanto, que regularlo, a que media una si­tuación fáctica que tiene importancia y trascendencia y que. por ende, no es indiferente al orden social en que se manifiesta.

Las sociedades comerciales no se constituyen regularmente de modo simple, sino que requieren el cumplimiento de un complicado sis­tema formal que tiene por finalidad facilitar siempre la vuelta a la regularidad, como veremos más adelante.

Para ello destacamos la ya mencionada inoponibilidad, que se introduce como garantía y como sanción haciendo que el acto constitutivo no consiga su finalidad normal ni los efectos propios del tipo social adoptado, mientras no se cumpla con las exigencias formales impuestas, sometiendo por añadidura la sociedad a una permanente amenaza de disolución.

Se engarzan así: la garantía de terceros, la certeza y la seguridad de un proceso formal no constitutivo pero si regularizatorio que impide la oponibilidad o producción de efectos hasta tanto el camino previsto haya sido cubierto con satisfacción de todos los controles determina­dos legalmente.

Similar conclusión se planteó la doctrina francesa, aun mediando la sanción de nulidad y la doctrina italiana.

Entre otros, la sociedad se constituye mediante el mero acuerdo de voluntades en virtud del otorgamiento del contrato social. que es el acto constitutivo siempre y cuando tal acuerdo se haya consumado respetando los tipos legales previstos, ya que si así no se hace, la sociedad es nula.

Entre nosotros basta la conformación del negocio jurídico societario para la constitución de la sociedad; pero este negocio debe reunir todos los elementos exigidos para su validez como tal, Llamados entre nosotros requisitos esenciales (ti pirantes y no tipificantes). sin los cuales el negocio jurídico será atacado en sí mismo.

Mediando negocio jurídico válido. la ley reconoce su existencia, pero le impone exigencias formales tendientes a reconocerle eficacia frente a terceros y aun entre socios a los efectos propios del tipo social adoptado y del acuerdo de voluntades en él contenidos. Es el trámite regulariz2torio de integración de las formas las cuales se suman al acto constitutivo adicionando la publicidad.

Está claro, entonces, que la forma de las sociedades es compleja y se integra con distintos elementos que Llevan a la regularidad reite­rando una vez más que las exigencias formales, básicamente de publicidad, para certeza y garantía de terceros, no se vinculan con la validez del negocio, sino con su eficacia, es decir, la posibilidad de hacerlo valer con todas sus consecuencias propias frente a terceros y aún entre socios, de tal modo que violadas las prescripciones formales, el régimen es el de las sociedades irregulares y de hecho.

A partir de su carácter especial. la forma tiene en materia de sociedades una implicencia diferente que en el derecho común, en cuanto se caracteriza por datos, en función de los cuales se ha predispuesto. entre los que se puede destacar que si bien el principio es el de la relatividad de los actos jurídicos (res inter alios acta), en lo referente a las sociedades, su trascendencia social es jurídica y económicamente notable; por ello los requerimientos formales en cuyo cumplimiento está interesado el orden público, lo que impone siempre como solución el régimen más gravoso para el socio.

Se los puede reseñar así:

  1. a) Garantía de certeza. Primer valor que juega en la materia, como necesidad de obtener y proporcionar seguridad, fijando la declaración de modo permanente para que se pueda hacer conocida.

Cuando el legislador impone a la sociedad formalidades, tiene en vista permanentemente la necesidad d2 instrumentar esta garantía de certeza tanto para los socios como en garantía de terceros evitando impugnaciones de contenido del acto tanto por unos como por otros Para ello la formalidad societaria parte del acto escrito privado con las firmas certificadas, o bien del instrumento público, a lo que se suma el control judicial o administrativo, en su caso, en la publicidad registral y periodística.

Con todo el procedimiento, concluye por ponerse a disposición de quien quiera conocer el contenido del acto jurídico.

  1. b) Publicidad. La publicidad juega en este esquema como integradora; de ella se puede decir que en definitiva todo puede ser resumido en publicidad cuando de forma hablamos.

La doctrina ha señalado, respecto de la publicidad, dos clases en lo que se refiere al sistema legislativo ordenado a la actividad de los comerciantes. Por una parte se habla de publicidad formal, consistente en el derecho de cualquier persona a solicitar se pongan de manifies­to las constancias de los libros de registro y la consecuente obligación de exhibir los registros, y por el otro lado la publicidad material, que es la que proporciona los dos efectos principales del registro un aspecto positivo en cuanto todo acto inscrito se presume conocido, y un aspecto negativo en cuanto todo acto no inscrito es inoponible.

Hasta la forma escrita, de la cual hemos dicho que constituye una garantía básica de certeza, tiene virtualidad como integradora de la publicidad, ya que constituye la base primera del sistema publicitario, a partir de la cual se inicia el proceso regularizatorio.

Está Garo que el problema de la regularidad y de la irregularidad no constituye sino un problema de publicidad de hecho o de derecho, ya que mientras la sociedad no tenga manifestaciones externas, el problema no puede plantearse. Volveremos sobre el punto reiteradamente, en especial cuando en este trabajo nos ocupemos de la sociedad en formación.

El legislador ha pretendido que la sociedad que se constituyó, tenga antes de actuar una publicidad de derecho básica, determinada por la ley como pauta para cada tipo de sociedades con un alcance similar.

Así pues, quien va a publicitar de hecho, quien va a aparecer públicamente actuando como sociedad, requiere el sustento de una publi­cidad ,de derecho que proporcione a los terceros la posibilidad de conocer anticipada y acabadamente los extremos necesarios para la protección y ejercicio de sus derechos.

La sociedad puede, no obstante, comenzar su actuación pública de hecho o sin haber completado el esquema publicitario de derecho, presentando un hecho en violación de las formas impuestas, lo que determina la aplicación de la irregularidad con su efecto propio: la inoponibilidad.

  1. c) La oponibilidad. Es el tercero de los valores que juegan en este esquema. El efecto clásico de todos los actos y contratos es su oponi­bilídad. Cuando son válidos en si mismos y se ha cumplido la ley, se los que puede hacer valer inclusive frente a terceros. Pero para que ello ocurra, la ley exige que el acto jurídico societario se publicite previamente, posibilitando al tercero el conocimiento de la situación concreta contractual y estatutaria mediante la publicidad, sancionando con inoponibilidad las violaciones. AI decir de 8etti, se comprende bien que si es necesaria una forma para que el acto sea conocido por los demás, el acto que no se expresa en forma adecuada no tiene valor jurídico frente a los terceros destinatarios de él.

En resumen se puede decir: mediando publicidad de derecho, ésta integra los actos confiriéndoles oponibilidad frente a terceros, la que alcanza tanto a los instrumentos contractuales cuanto al estatuto societario típico al cual se han sometido.

Pero si la sociedad actúa en el comercio con una publicidad de derecho defectuosa, es decir, con vicios de forma o prescindiendo total­mente de ella, el contrato social es absolutamente inoponible tanto entre los socios como frente a terceros, conforme a la sanción prevista en la ley, ya que la eficacia del negocio jurídico se hace valer como oponibilidad y el acto irregular está privado de ella. “Adviértase que la sanción no alcanza más allá de los actos societarios para los cuales la forma fue prevista. No desaparece la sociedad, no pierde su carácter de sujeto de derecho; sino que la sociedad que existe y actúa puede hacer valer todos y cada uno de los contratos celebrados, mientras la sanción de inoponibilidad afecta los aspectos contractuales e institucionales, por la violación de los requisitos formales que impiden el perfeccionamiento regular del acto”.

En conclusión, sociedad de hecho es la constituida por dos o más personas reuniendo los requisitos de existencia y validez del contrato social, pero sin cumplir las formalidades exigidas por la ley respecto de la solemnización; o como dice el articulo 498 del Código de Comer­cio, la conformada sin escritura pública.

2- En lo relativo a sus características, tenemos entre otras las siguientes:

a- En la sociedad de hecho existe animus societatis, pues el objetivo de los asociados está dirigido a conformar una compañía mercantil con fines especulativos, es decir, con 8nimo de lucro. Para cumplir con esta intención, los socios hacen los respectivos aportes y estructuran la empresa, aprueban los estatutos y nombran sus dignatarios.

b- La sociedad así conformada no se eleva a escritura pública, bien por olvido o por querer de los socios, o porque alguno de ellos no puede ser socio, en fin por cualquier motivo, ya que lo más importante, para configurar la sociedad de hecho es la Falta de solemnización de los estatutos a través del instrumento notarial.

c- La sociedad de hecho no es una persona jurídica, porque, aunque existe como contrato, no llegó a reunir las formalidades exigidas por la ley para ser sociedad mercantil. Para que una sociedad nazca a la vida jurídica, y predicarse de ella una persona jurídica distinta de los socios individualmente considerados, obligatorio es que se eleve a escritura pública.

d- Como contrato que es, frente a los socios la sociedad de hecho produce todos los efectos de sus estipulaciones, empero, frente a ter­ceros, los derechos que se adquieran y las obligaciones que se contraigan para la empresa social, se entenderán adquiridos o contraídos a favor o a cargo de todos los socios de hecho.

e- En la sociedad de hecho todos y cada uno de los asociados responden solidaria e ilimitadamente por las operaciones celebradas por la empresa, y cualquier estipulación dirigida a limitar tal responsabilidad se entiende no escrita.

f- Los terceros pueden hacer valer sus derechos y cumplir sus obligaciones a cargo o en favor de todos los asociados de hecho o de cualquiera de ellos.

g- En caso de producirse declaración judicial de nulidad, esa determinación no afecta para nada los derechos que terceros, de buena fe, posean, en especial los que hubieran contratado con ella. En consecuencia, tampoco podrán los terceros alegar como acción o excepción que la sociedad era de hecho para exonerarse del cumplimiento de sus obligaciones, ni mucho menos invocar la nulidad del acto constitutivo ni de sus reformas, pues opera el principio general de cumplimiento de obligaciones y defensa de derechos.

h- Los socios de hecho pueden darse la Forma de administración que mejor convenga a sus intereses y tal pacto es ley para los socios y se hace valer frente a terceros.

i- Los bienes de la sociedad de hecho son la prenda de garantía para el cumplimiento de sus obligaciones, sin olvidar el carácter solidario e ilimitado de la responsabilidad de los asociados.

j- La sociedad de hecho se prueba por cualquier medio probatorio.

k- La liquidación de la sociedad podrá hacerse por todos los socios o estos nombrar un liquidador para que reúna los activos, pague el pasivo externo y distribuya el remanente entre los socios.

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