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in Familia - 24 May, 2015
by josebula - no comments
Modelo de demanda de impugnación de la paternidad legítima

Modelo de demanda de impugnación de la paternidad legítima

 

Señor

JUEZ DE FAMILIA DE ………… (REPARTO)

E.S.D.

…….., mayor de edad, vecino de esta ciudad, abogado titulado. identificado como aparece al pie de mi firma, en ejercicio del poder conferido por ……….., también mayor de edad y vecino de esta ciudad, me permito impetrar ante su despacho demanda de impugnación de la paternidad legítima(6) respecto del menor ………. y contra la Señora ……….. mayor y de esta vecindad, madre de aquel,

HECHOS

PRIMERO: Mi poderdante, el Señor …. contrajo matrimonio por los ritos de la Iglesia Católica con la señora ……………. el día ….. del mes de ….. del año …..

SEGUNDO: Mi poderdante y la Señora … hicieron vida conyugal desde la fecha de su matrimonio hasta el año …. en que abandonó en forma definitiva el hogar conyugal, residenciándose en esta misma ciudad.

TERCERO: Desde el año …. mi poderdante no ha vuelto a tener relaciones sexuales, ni de amistad con la Seño­ra ….

CUARTO: Actualmente mi poderdante reside en la ciudad de …. , al lado de su familia, y la señora . ha permanecido en forma continua e ininterrumpida en esta ciudad.

QUINTO: Desde hace cuatro años, la señora ……………. mantiene relaciones sexuales estables y notorias en esta ciudad con el señor ………….

SEXTO: Como fruto de las relaciones sexuales estables que han existido entre ellos nació un niño de nombre , de dos años.

SÉPTIMO: El menor hijo de la señora …. … como claramente se desprende de los hechos anteriormente relacionados nació, mucho tiempo después del décimo mes siguiente a la fecha en que dicha Señora se separó de hecho de su legítimo esposo, abandonando definitivamente su hogar.

OCTAVO: El mencionado hijo de la señora …. , nacido mucho tiempo después de la fecha en que la madre abandonó definitivamente el hogar, no es hijo de mi poderdante, ni éste lo reconoce como tal.

PETICIONES

Teniendo como base los anteriores hechos, solicito de su despacho:

  1. Designar curador ad litem al menor, por no poder ser éste representado por su madre por tratarse de un proceso de impugnación de paternidad legítima, de conformidad con el articulo 45 del Código de Procedimiento Civil y demás normas concordantes o complementarias.
  2. Que mediante sentencia se declare que el hijo …….. …, concebido por la señora ….. nacido en esta ciudad el día ….. del mes de ….. del año …. y debidamente inscrito en el registro civil de nacimiento, no es el hijo del señor ……………..
  3. Que una vez ejecutoriada la sentencia en que se declare que el menor ………. no es hijo legítimo del señor se comunique al notario y cura párroco para los efectos a que haya lugar.

DERECHO

Invoco como fundamento de derecho los artículos 92, 223 y 237 del Código Civil, modificado por la ley la de 1976, artículo 22; Ley 95 de 1980, artículo 6o Decreto 1260 de 1977, artículo 44; artículo 45 del Código de Pro­cedimiento Civil

COMPETENCIA Y PROCEOIMIENTO

Por la naturaleza del proceso y el domicilio de los demandados, es usted Señor Juez, el funcionario compe­tente para conocer del asunto.

El proceso que debe seguirse es el regulado por el Título XXI, Capítulo I del Libro III del Código de Procedi­miento Civil.

PRUEBAS

Solicito se tengan como medios de pruebas, los siguientes:

  1. Documentos: Registro Civil de matrimonio de mi poderdante con la Señora ……………., Registro Civil de na­cimiento del menor.
  2. Testimonios: Sírvase recibir declaración de las siguientes personas, para que depongan sobre los hechos de la demanda: …………… (indicar sus nombres y direcciones).
  3. Interrogatorio de Parte: Sírvase recibir declaración de parte a la demandada señora ……. ., para que ab­suelva interrogatorio que personalmente le formularé.

ANEXOS

Me permito anexar a la presente demanda dos copias: una para el archivo del juzgado y otra para el traslado al demandado, con sus correspondientes anexos, los documentos aducidos como pruebas y poder a mi favor.

NOTIFICACIONES

Mi poderdante en la ………. número ….. de esta ciudad.

La demanda en la ………….. número ….. de esta ciudad.

El suscrito en la Secretaría de su despacho o en la oficina …… de la ……. número ….. de esta ciudad. Del Señor Juez,

Atentamente,

………………….

C.C. No………. de …..

T.P. No. ……..


Información Adicional 

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El marido podrá no reconocer al hijo como suyo, si prueba que durante todo el tiempo en que, según el articulo 92 del Código Civil, pu­diera presumirse la concepción, estuvo en absoluta imposibilidad física de tener acceso a la mujer El artículo citado establece la siguiente regla: “Se presume que la concepción ha precedido al nacimiento no menos que ciento ochenta días cabales, y no más que trescientos, contados hacia atrás, desde la media noche en que principie el día del nacimiento”.

Conforme el articulo 6° de la Ley 85 de 1890, en cualquier tiempo podrá el marido reclamar contra la legitimidad del hijo concebido por su mu­jer durante el matrimonio, cuando el nacimiento se haya verificado después del décimo mes siguiente al día en que la mujer abandonó definitiva­mente el hogar conyugal, en tanto que el marido no la haya recibido nuevamente en él. De acuerdo con el articulo 5o de la Ley 95 de 1890, en caso de divorcio declarado por causa de adulterio, el marido podía en cualquier tiempo reclamar contra la legitimidad del hijo concebido por su mujer dentro del matrimonio siempre que pruebe que en la época en que pudo tener lugar la concepción no hacia vida conyugal con su mujer.

– Titulares de la acción de impugnación. Mientras viva el marido, nadie podrá reclamar contra la legitimidad del hijo concebido durante el matrimonio, sino el marido mismo.

Sin embargo, hoy día, conforme al articulo 30. de la Ley 75 de 1968, el hijo también puede reclamar contra la legitimidad.

En otros términos, “la acción de desconocimiento de la paternidad mientras viva el marido, sólo corresponde a éste (art. 216). Muerto el mari­do, el ejercicio de tal acción corresponde a cualquier persona que tenga interés en ello (arts. 21 9 y siguientes). La presunción de paternidad solo puede destruirse en caso de absoluta imposibilidad física del marido durante el período de concepción (art. 214, inc. 20 ) o en caso de adulterio acompañado de ciertas circunstancias (art. 215), y en caso de abandono de la mujer del domicilio conyugal (Ley 95 de 1890, art. 60 ). La acción de desconocimiento de la paternidad sólo puede ser promovida dentro de los plazos cortos señalados en la ley (arts. 217 y siguientes). Cuan;: . acción de impugnación de la legitimidad se presenta no con referencia a la paternidad sino con el fundamento de que los padres no han e; . . casados, no se aplican las reglas del capitulo I del Título X del Libro I del Código Civil. En consecuencia, la acción puede promoverse aún en vida del padre, por cualquier interesado y en cualquier tiempo. Y en ella la controversia se limita a la comprobación del matrimonio de los padre . . hijo cuya legitimidad se desconoce” (Sentencia 13 de octubre de 1955, LXXXI, 419).

Antes de la vigencia de la Ley 75 de 1968, la presunción de paternidad legitima impuesta por la ley al marido, relativamente a los concebidos por su mujer durante el matrimonio, a pesar de ser presunción simplemente legal, sólo podía ser impugnada por él mientras viviera (Código Civil, art. 216), pues como lo había declarado la Corte el marido era el juez soberano en ese asunto.

Esa situación fue modificada por la citada Ley 75 de 1968 en la primera parte del inciso 20. ordinal 3o del articulo 30. Expresamente dice esta norma que ejercitándose por el hijo este derecha debe hacerlo “con audiencia del marido, de la madre, o de sus herederos si ya hubie­ren muerto ellos”.

Brota de este texto legal que hoy son dos ya las personas que, viviendo el marido, pueden reclamar contra la legitimidad presunta del hijo concebido durante el matrimonio, a saber: el hijo mismo y el marido. Cuando es el primero quien ejercita la acción de impugnación, para que pueda decidirse sobre la relación sustancial nacida de la dicha presunción de legitimidad, expresamente la ley exige que al proceso sean citados sus respectivos herederos. ‘

¿Pero quiere el presunto hijo legitimo triunfar en la apuntada acción de reclamación para que pueda promover la de investigación de su pater­nidad natural7 Yerran quienes así lo creen, porque el dotado art. 30. tácita, pero nítidamente, permite acumular las dos pretensiones en una misma demanda, sin que, por ende, sea menester adelantar por separado y previamente el proceso de impugnación para luego, si sale victorioso en éste, se proceda a intentar el de investigación de la paternidad natural…” (Corte Suprema de Justicia, Sentencia de junio 19 de 1975).

– Oportunidad para impugnar. Toda reclamación del marido contra la legitimidad del hijo concebido por su mujer durante el matrimonio, deberá hacerse dentro de los sesenta días contados desde aquel en que tuvo conocimiento del parto.

Respecto de la fecha del nacimiento, si al tiempo del nacimiento se hallaba el marido ausente, se presumirá que lo supo inmediatamente después de su vuelta a la residencia de la mujer, salvo que por parte de la mujer haya habido ocultación del parto.

En consecuencia de acuerdo con el artículo 50. de la Ley 95 de 1890. en caso de divorcio declarado por causa de adulterio, el marido podrá en cualquier tiempo redamar contra la legitimidad del hijo concebido por su mujer dentro del matrimonio, siempre que pruebe la época en que pudo tener lugar la concepción o hacia vida conyugal con su mujer. Este derecho no puede ejercitarse sino por el merito mismo. La Corte ha expresado, “Para el fallador el artículo 217 del Código Civil establece una prescripción extintiva de las acciones consagradas en los artículos 214 numeral 2 y 215 ibidem que, consecuencialmente, según dice, de conformidad con lo que ordenaba el articulo 343 de la Ley 105 de 1931 y lo mandado por el 2513 del Código Civil, ha debido alegarse en el proceso por la parte demandada o por sus coadyuvantes, confundiendo así la prescripción con la caducidad, figuras jurídicas diferentes y que conducen a conclusiones distintas. Sobre este particular la Corte tiene dicho.

“La caducidad produce, ipso jure, la extinción de la facultad de ejercer un derecho o realizar un acto por no haberlo ejercitado dentro del término perentorio señalado por la ley, y el juez no puede admitir su ejercicio, una vez espirado el plazo, aunque el demandado no la alegue En la prescripción, en cambio, el derecho está paralizado por una excepción, en forma tal que si el demandado no Id alega expresamente, el juez debe reconocer la existencia de aquél”.

El articulo 217 del Código Civil dispone que “toda reclamación del marido contra la legitimidad del hijo concebido por su mujer durante el matrimonio, deberá hacerse dentro de los sesenta días desde aquel en que tuvo conocimiento del parto”, Si se deja vencer tal plato sin ejercer la acción de impugnación salvo las excepciones de los artículos 50. y 60. de la Ley 95 de 1890, esta caduca, se extingue, y así debe reconocerlo el fallador aún sin pedimento de parte

Afirma también el sentenciador que la por él mal Llamada prescripción “se aplica cuando marido y mujer no se encuentran separados”; que, estándolo. aquel puede “ejercer la impugnación en cualquier tiempo’, por cuanto “las separaciones de hech0 se rigen siempre por lo estatuido en el artículo 60. de la Ley 95 de 1890”,

La misma redacción de los artículos 217 y 218 del Código Civil, se opone al anterior concepto del Tribunal. En efecto, los sesenta días allí establecidos para que el marido haga la reclamación contra la legitimidad del hijo concebido por su mujer durante el matrimonio, empieza a contarse desde aquel en que “tuvo conocimiento del parto’, presumiéndose que lo supo inmediatamente, si reside en el mismo lugar del nacimiento, o tan pronto regrese a él, si se encontraba ausente. No exige la ley. pues, la condición de que el marido, necesariamente, viva con la mujer para que la caducidad se presente; ni establece que en todo caso de separación de los cónyuges dejen de aplicarse los artículos 214 y 215 del Código Civil, por regir ese evento, exclusivamente, la disposición del articulo 60. de la Ley 99 de 1890, según el cual “en cualquier tiempo podrá el marido reclamar contra la legitimidad del hijo concebido por su mujer durante el matrimonio cuando el naci­miento se haya verificado después del décimo mes siguiente al día en que la mujer abandon0 definitivamente el hogar conyugal, en tanto que el marido no la haya recibido nuevamente en él”.

Además, si la separación no se produjo por abandono definitivo del hogar por parte de la mujer, sino, al contrario. por parte del marido, este tendrá que impugnar la legitimidad dentro del plazo del artículo 217 del Código Civil.

El principio es el de que la impugnación de la legitimidad debe hacerse dentro de los sesenta días siguientes a aquel en que tuvo conocimiento del parto; principio que tiene las excepciones consagradas en los artículos 50. y 60. de la Ley 95 de 1890, La facultad de impugnar en “cualquier tiempo”, pues, rige únicamente para los caso contemplados en dichas excepciones y nunca para los compromisos en la regla general”(Corte Suprema de Justicia Sala de Casación Civil, sentencia de abril 27 de 1972),

– Impugnación por los herederos. Si el marido muere antes de vencido el término que le conceden las leyes para declarar que no recono­ce al hijo como suyo, podrán hacerlo en los mismos términos los herederos del marido, y en general toda persona a quien la pretendida legitimidad del hijo irrogare perjuicio actual.

Cesará este derecho si el padre hubiere reconocido al hijo como suyo en su testamento o en otro instrumento público.

“En punto a la filiación legítima resultan lógicas las salvedades consignadas en el art. 219 del Código Civil, pues. si en principio, los hijos concebidos por mujer casada reputase que son legítimos y que tienen por padre al marido de ésta, no obstante esa legitimidad presunta puede ser impugnada por el marido mismo mientras viva, siempre que haga la reclamación, como regla general, dentro de los sesenta días contados desde cuando conoció el hecho del parto; pero si el marido muere antes de vencerse este plazo, podrán impugnar la legi6midad presunta sus herederos y toda persona a quien la pretendida Legitimidad del hijo irrogare perjuicio actual, menos cuando el padre, por acto testamentado o mediante otro instrumento público, hubiere reconocido al hijo como suyo. En esta última circunstancia el legislador no da trascendencia al hecho de que aún no se haya extinguido el término que concede al marido para atacar la legitimidad presunta de su hijo, precisamente porque el reconocimiento expreso del padre entraña o comporta renuncia al derecho de impugnación. derecho que, en la familia legitima, mira a su propio interés.

La presunción legal de legitimidad que cobija al hijo concebido durante el matrimonio de sus padres y que tiene como fundamento otra presunción. la fidelidad de las muj0res casadas. que se hace inexpugnable frente a los herederos del marido aunque éste haya fallecido sin vencer el plazo que le otorga la ley para impugnar la pretendida legitimidad. Si el marido, pues, en cambio de ejercer el derecho de impug­nación, por medio del reconocimiento reafirma esa paternidad, aceptándola así claramente, esa circunstancia cierra definitivamente a sus herederos la posibilidad de entrar a discutir el hecho de la paternidad legítima que está indisolublemente unido a’ la maternidad legitima” (Corte Suprema de Justicia, Sentencia de septiembre 22 de 1978).

Impugnación por terceros. A petición de cualquiera persona que tenga interés actual en ello, declarará el juez la ilegitimidad del hijo na­cido después de expirados los trescientos días subsiguientes a la disolución del matrimonio.

Si el marido estuvo en absoluta imposibilidad física de tener acceso a la mujer desde antes de la disolución del. matrimonio, se contarán los Trescientos días desde la fecha en que empezó esta imposibilidad.

Lo dicho acerca de la disolución se aplica al caso de la separación de los cónyuges por declaración de nulidad del matrimonio.

Así, “el hijo que nace pasados trescientos días desde la disolución del matrimonio se presume concebido fuera del mismo. En rigor. pues­to que el tiempo máximo de la gestación es de trescientos días, este hijo debe ser automáticamente o ipso jure ilegitimo. Pero el legislador entre tanto, establece solamente que la legitimidad puede serle desconocida. de taI modo que si nadie la desconoce. el hijo conservara el titulo y las prerrogativas de legitimo. Se pretende justificar la regla aduciéndose que, en ausencia de un interés contrario, debe dejarse que el hijo goce de la condición de legitimo, que a nadie lesiona. Pero este argumento no es sedo y la regla legal conduce a extremos grotescos, como reputar legítimo a un hijo nacido largo tiempo después de muerto el marido’ (Ramón Meza Barros, Manual de Derecho de Familia, Tomo II, Editorial Jurídica de Chile. Santiago, pág. 462.).

Término para impugnar por parte de herederos y terceros. Los herederos y demás personas actualmente interesadas tendrán para pro­vocar el juicio de ilegitimidad, sesenta días de plazo, desde aquel en que supieron la muerte del padre, en el caso del numeral 8° (artículo 219 del ~ código Civil), o en que supieron el nacimiento del hijo, en el caso del numeral 9° (artículo 220 del Código Civil).

Si los interesados hubieren entrado en posesión efectiva de los bienes sin contradicción del pretendido hijo legítimo, podrán oponerse la excepción de ilegitimidad en cualquier tiempo que él o sus herederos le disputaren sus derechos.

Si el marido hubiere desaparecido. el primero de los plazos señalados se contará desde el primer decreto de posesión concedida a sus herederos presuntivos.

– Impugnación por ascendientes. Los ascendientes del marido tendrán derecho para provocar el juicio de ilegitimidad, aunque no tengan parte alguna en la sucesión del marido pero deberán hacerlo dentro de los plazos señalados precedentemente.

– Improcedencia de la impugnación. Ninguna reclamación contra la legitimidad del hijo, ora sea hecha por el marido, o por otra persona tendrá valor alguno, si no se interpusiere en tiempo hábil ante el juez, el cual nombrará curador al hijo que lo necesitare para que le defienda en él.

La madre será citada, pero no obligada a comparecer en el juicio.

No se admitirá el testimonio de la madre que en el juicio de legitimidad del hijo declare haberlo concebido en adulterio. – Indemnización producto de la impugnación

Durante el juicio se presumirá a legitimidad del hijo y será mantenido y tratado como legítimo; pero declarada judicialmente la ilegitimidad tendrá derecho el marido, y cualquier otro reclamante, a que la madre le indemnice de todo perjuicio que la pretendida legitimidad le haya irrogado.

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