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in Familia - 01 Jul, 2015
by josebula - no comments
Modelo de demanda de interdicción por disipación

Modelo de demanda de interdicción por disipación

SEÑOR

JUEZ DE FAMILIA DE ……. (REPARTO)

  1. S. D.

.. .., mayor y vecina de esta ciudad, identificada como aparece al pie de mi correspondiente firma, obrando como apoderada de la señora …….., persona mayor y vecina de esta ciudad, me permito instaurar ante su des­pacho demanda de interdicción por disipación(19) contra el señor …. ., para que previo del trámite procesal co­rrespondiente, el que deberá seguirse con citación y audiencia del Defensor de Familia, a efecto de que se hagan las siguientes:

DECLARACIONES

PRIMERA: Decretar que el señor ….. ……. queda en entredicho para administrar sus bienes por causas de di­sipación y que deberá proveérsele para tal efecto un curador.

SEGUNDA: Que se ordene el registro del decreto de interdicción en la respectiva oficina de registro del estado civil de las personas y se notifique en la forma que ordena la ley.

HECHOS

PRIMERO: La señora ……….. .., contrajo matrimonio con el señor …….., por el rito católico, en ceremonia rea­lizada en la ciudad de …. …el día …. de …… de …., tal como se desprende del acta de matrimonio expedida por la parroquia ………. de la misma ciudad.

SEGUNDO: El señor …. ., posee un patrimonio propio, distinto de sus gananciales de la sociedad conyugal formada por el matrimonio con mi poderdante, patrimonio que consiste en los intereses que le cancelan los acreedores varios, mensualmente, por dinero dado en mutuo.

TERCERO: Mi poderdante, … ………, no se encuentra separada de bienes de su esposo, tampoco de cuerpo y menos ha liquidado la sociedad conyugal.

CUARTO: El señor …….. ., de manera permanente y desde hace aproximadamente un año arriesga alta sumas de dinero en juegos de apuestas. con lo cual ha demostrado una ausencia total de prudencia en la libre administración de sus bienes.

QUINTO: Por lo anterior, el demandado debe ser considerado como disipador, razón por la cual su despacho debe decretar que se encuentra en entredicho para administrar tales bienes, con el objeto de evitar una ruina total en su patrimonio.

SEXTO: … , en su condición de esposa legítima del demandado, está facultada legalmente para procurar la acción tendiente a declararle interdicto, así a solicitar el nombramiento de un curador legítimo qua se encargue de administrar los bienes de aquél.

SÉPTIMO: Los parientes más cercanos al demandado son sus hermanos ………….., mayores y vecinos de e la ciudad, residentes en la …………

OCTAVO: La señora ….. … ., ha otorgado poder especial a mi favor para que entable la acción de interdicción por disipación correspondiente.

DERECHO

Invoco como fundamento de derecho las siguientes normas: Artículos 531 a 536 del Código Civil; 85 86, 8 427 y ss., y demás normas concordantes del Código de Procedimiento Civil; Decretos 1250 y 1260 de 1970.

PRUEBAS

DOCUMENTALES: Registro civil de nacimiento del demandado, registro de matrimonio de mi poderdante o el demandado, tres declaraciones rendidas de manera anticipada, ante el Juez ….. …….. de esta ciudad, por I señores …. , con las cuales se prueban los actos disipadores del demandado. .

TESTIMONIAL Ruego citar y hacer comparecer a los señores ………….. a efecto de que se ratifiquen en I declaraciones anticipadamente rendidas.

DESIGNACION DE CURADOR

Solicito. Señor Juez, una vez en firme la providencia que decrete la interdicción definitiva, efectúe el nombramiento de un curador para el interdicto ………….

ANEXOS

Me permito anexar poder a mi favor, los documentos aducidos como pruebas, Copia de la demanda para traslado y copia de la misma para archivo del juzgado.

PROCESO Y COMPETENCIA

Se trata de un proceso verbal de mayor o menor cuantía.

Por la naturaleza del proceso y el domicilio del demandado, es usted competente, Señor Juez, para conocer de esta demanda.

NOTIFICACIONES

Mi poderdante y el demandado en la …………. de esta ciudad.

La suscrita en la oficina ……… de esta ciudad, o en la secretaría del juzgado.

Del Señor Juez,

Atentamente,

…………………..

C.C. No. ……. de …….

T.P. No. …….

Información adicional 


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El pródigo o disipador decía elocuentemente el jurisconsulto Terrible. citado por varios tratadistas, según la acepción aceptada siempre, es el que no tiene fin ni medida en sus gastos, y que disipa todo su patrimonio con loca profusión.

Según el orador romano, el pródigo disipa todos sus bienes en festines, regalos, juegos, caza y otros gastos que no dejan sino huellas fugitivas.

Según, el concepto tradicional y la idea que surge inmediata del contenido de las disposiciones que organizan la institución de la guarda por malgasto de bienes, incluyendo el art. 1676, que establece una presunción de dilapidación cuando el deudor hubiere aventurado en el juego cantidades de dinero superiores a las que un prudente padre de familia arriesga por vía de entretenimiento la prodigalidad debe ser en consecuencia el resultado de una pasión incontrolada que Ileva a quien la sufre a gastos exagerados en relación con el propio patrimonio en aras del vicio o de costumbres desarregladas. La prodigalidad es así una especie de desequilibrio mental, particularizado por una pasión desbordada y morbosa como la que se tiene por el juego la embriaguez, el boato los litigios etc.; que se diferencia radicalmente de la imbecilidad o idiotismo y de la demencia, establecidos también por la ley como fuentes de interdicción judicial, pues al paso que el pródigo obra en sus actos voluntaria y conscientemente, pero bajo el imperio de determinado desvarío pasional, el idiota o el demente son, por el contrario débiles mentales cuya voluntad y juicio sufren eclipses en mayor o menor grado” (Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Civil, sentencia de octubre 27 de 1938).

El juicio de interdicción podrá ser provocado por el cónyuge no divorciado del supuesto disipador, por cualquiera de sus consanguíneos legítimos hasta en el cuarto grado, por sus padres hijos y hermanos extramatrimoniales, y por el defensor de familia. El defensor de familia será oído aun en los casos en que el juicio de interdicción no haya sido provocado por él.

Si el supuesto disipador fuere extranjero, podrá también ser provocado el juicio por el competente funcionario diplomático o consular.

La disipación deberá probarse por hechos repetidos de dilapidación que manifiesten una falta total de prudencia. El juego habitual en que se arriesguen porciones considerables del patrimonio; donaciones cuantiosas sin causa adecuada; gastos ruinosos, autorizan la interdicción. Ahora bien, “el juicio contra el disipador está lejos de ser un juicio de rendición de cuentas. No va encaminado a inquirir cuánto tenía an­tes y cuánto posee hoy, con el objeto de establecer sobre estas dos únicas bases la prueba de la disipación. La prueba de los actos de repetida prodigalidad corresponde al actor, quien no puede limitarse a demostrar solamente la disminución de la fortuna del demandado, para deducir de ahí por presunciones que esa disminución obedece a gastos alocados del patrimonio. Esas presunciones no están autoriza­das por la ley. AI contrario, los términos del articulo 534 del Código Civil excluyen la idea de que al privar del libre manejo de sus bienes a una persona por disipadora, pueda Ilegarse por camino distinto del de probarle el hábito vicioso que la está conduciendo a la ruina.

La disipación deberá probarse, dice el precepto, por hechos repetidos de dilapidación, que manifiesten falta total de prudencia. Y así tiene que suceder si se quiere mantener la institución dentro del rigor que la inspira como medida excepcional de privación de la capacidad civil contra quien por excesiva liberalidad o por viciosas costumbres está derrochando su patrimonio. De lo contrario, a pretexto de disipación bajo entre dicho civil podrían quedar también comprendidos todos aquellos que se arruinan, empobrecen y malgastan el patrimonio debido a falta de aptitudes en los negocios. Sería ésta entonces una nueva fuente de incapacidad civil distinta de las reconocidas tradicionalmente en la ley, tanto más generalizada cuanto es de inmenso el número de los ineptos o simplemente desafortunadas en toda actividad creadora (Corte Suprema de Justicia, Sentencia de octubre 27 de 1938).

Mientras se decide la causa podrá el juez, en virtud de los informes verbales de los parientes o de otras personas, y oídas las explicacio­nes del supuesto disipador, decretar la interdicción provisoria.

Los decretos de interdicción provisoria y definitiva deberán registrarse en la oficina de registro de instrumentos públicos, y notificarse al público por avisos que se insertarán una vez, por lo menos en el Diario Oficial o periódico de circulación nacional. El registro y la notificación deberán reducirse a expresar que tal individuo, designado por su nombre, apellido y domicilio, no tiene la libre administración de sus bienes

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